
Si alguna vez andamos, en una noche tranquila, por el bosque, cerca de una ciénaga, o un pantano, riachuelo, o en un cementerio... es posible que veamos este "extraño" fenómeno.
Sin embargo, de extraño no tiene nada, ya que es frecuente su avistamiento, siempre y cuando existan diversos factores que lo hagan posible.
Son varias las teorías que explican este suceso. Una de ellas, nos hace referencia al gas metano.
Ciertas materias orgánicas (hojas, ramas, restos de animales...), van quedando enterradas al libre albedrío por el paso del tiempo, y con la humedad del ambiente (de ahí que sean más altas las probabilidades de verlos en lugares dónde frecuente agua), su descomposición produce gas metano, que se va filtrando por las capas de la tierra hasta la superficie. Una vez allí, entra en contacto con el oxígeno que, a causa de sus componentes químicos, producen una simple y breve combustión con las moléculas de metano, que a su vez, encienden a las que están al lado, produciendo así este fantasmal efecto.
Es posible que, si intentamos acercar la mano al fuego fatuo, éste se separe de nosotros y en cambio, si estamos cerca y nos alejamos, nos siga. Esto es debido a la corriente de aire (al acercarse) o a la succión (si nos alejamos).
Antiguamente se pensaba que estas luces eran fantasmas o espíritus atormentados que habitaban en el bosque, pero en la actualidad se sabe que son completamente inofensivos.
Fuentes:imagen: http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:Tulilautta3.jpginformación: http://es.wikipedia.org/wiki/Fuego_fatuo y http://www.cablenet.com.ni/